26/12/14

La demarcación

Tengo una obsesión con las líneas marcadas.
Con la definición del espacio con líneas adhesivas.
Creo que tiene que ver con dejar fuera esa impulsividad que domina mi vida en la parte no teatral.
Me gusta la idea de trabajar en un espacio cerrado. Y que ese espacio esté delimitado visualmente. 
Como debe ser escénicamente atractivo pensaba demarcarlo con cintas adhesivas fosforescentes o reflectantes. Si hay oscuridad, el espacio es lo único que queda. Y los actores si salen o entran dejan de ser ellos en la misma escena, lo que sería una paradoja del espacio, ya que he cambiado los nombres de los personajes por los mismos nombres de mis actores. 
Lo otro, Pinter sitúa las escenas en el dormitorio.
Yo las llevo al comedor. Son personajes demasiado mentirosos con ellos mismos como para llevar esa intimidad a un lugar donde esté la cama. Conclusión: en el comedor es más fácil mentir.